Todo empieza cuando contratan a una experta en relaciones publicas para ayudar al ex presidente de la república de Bolivia el señor Gonzalo Sanchez de Lozada, que en la película aparece con el nombre de » Pedro Gallo».
En desenlace de «Experta en crisis» se muestra como la señorita Jane, empieza estudiando la vida de su representado, para si poder llegar al publico basándose en solo los aspectos positivos que tenia el candidato.
Sin embargo se muestra como la oposición empieza a tener jugadas sucias, mostrando aspectos de la vida del señor Pedro que no eran muy agradables a los ojos del publico, como por ejemplo sacando que el tenia una amante y que uno de sus hijos tenia ciertos problemas con las drogas.
Esto logro que lamentablemente su reating bajara mucho, ya que la gente que lo seguía consideraba que esto no era apto para un líder político.
Luego de todos estos sucesos, con las artimañas de Jane, se logro que la gente que lo seguía, pudiera ver al señor Pedro no solo como un líder político, si no también como una persona igual a ellos y con los mismos defectos que una persona normal, gracias a esto el pudo ganar las elecciones a las cuales se estaba postulando, lamentablemente al momento de triunfar en su campaña política empieza a olvidarse de todas las promesas que había hecho a su gente para ganar las elecciones, ya que una vez llego al poder empezaron las protestas hacia el presidente elegido.

Se inició en febrero de 2003, cuando en una decisión injustificable el Presidente instruyó la intervención de los militares en un conflicto que los policías le habían creado al Gobierno, a través de un amotinamiento que llevaba como bandera mejoras salariales. El problema coincidió cronológicamente con una protesta ciudadana en contra de la medida del “impuestazo” dispuesta por el régimen gobernante.
El resultado fue desastroso y trágico, vimos a la Plaza Murillo y las calles aledañas, convertidas en un campo de batalla donde militares y policías se aniquilaban a bala mutuamente, advertimos también cómo los denominados “grupos de elite” de ambos bandos tomaban los techos de los edificios para posibilitar el accionar de sus “francotiradores”, quienes estábamos al medio intentando pacificar lo advertimos en vivo y directo, cómo desde la esfera gubernamental se generó un enfrentamiento entre bolivianos que marcó huella profunda. Esa fue la antesala de lo que posteriormente aconteció entre septiembre y octubre de 2003. El gran protagonista e impulsor de esta violencia, un ministro con gran capacidad de influencia ante el Presidente que pretendía hacer prevalecer el famoso “principio de autoridad”. Las muertes en Warizata en septiembre ocasionadas injustificada y alevosamente por el citado personaje, para desembocar en el fatídico octubre. La negativa sistemática a dialogar, el permanente esfuerzo de las organizaciones de derechos humanos para intentar persuadir al entonces Primer Mandatario que actúe con mayor tolerancia, espíritu democrático frente al pueblo, abriendo espacios que permita deliberar con la ciudadanía sobre el tema del gas(razón del conflicto), fueron inútiles. Alguien convencía a la máxima autoridad que dialogar es sinónimo de debilidad. De Sánchez a Sánchez podríamos titular la película, uno que ejercía la primera magistratura de manera casi formal y el otro que hacia de “Rasputin” detrás del trono, incitando a aplicar la fuerza contra los indefensos, inspirados en el falso concepto de que el resultado de las urnas es requisito suficiente para considerarse gobernantes democráticos, olvidando que la legitimidad en el poder se la construye y recicla todos los días. Pudimos comprobar, lo peligroso que puede ser un ministro cuando ejerce semejante influencia ante la máxima autoridad, generando una sintomática dependencia, más aún cuando prima la mala fe, la mentalidad fascistoide y la obsesión de extinguir lo que ellos llaman el “enemigo interno”. Finalmente el Presidente termina acatando lo que decida el subalterno. El resultado, el genocidio que si bien constituye un crimen de lesa humanidad, nos encontramos ante la imposibilidad fáctica de juzgar a los principales autores por la ausencia de éstos y la frustrada aspiración de justicia de las víctimas.
https://www.youtube.com/watch?v=v8NAPTgw4o0&t=545s
https://www.youtube.com/watch?v=_bCsv7BXL-I




